Las variables de la discriminación

19/02/1997
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"Creo que el problema de los derechos humanos radica en que muchos gobiernos, gente en el poder o sectores sociales no reconocen a ciertos grupos sociales como seres humanos, entonces no consideran que deben reconocer sus derechos", afirmó en una entrevista con ALAI Andrée McLaughlin (AM), directora del Instituto de Verano de la Mujer Negra de EE.UU. "Depende de nosotras, las mujeres negras y demás grupos, que nos levantemos a exigir nuestros derechos. Debemos sensibilizar sobre como las políticas de los gobiernos, de los grandes negocios, afectan negativamente a los derechos humanos. Debemos dirigirnos a los gobiernos, a la comunidad mundial, a otros sectores sociales. Tenemos que cambiar las mentes para poder cambiar el comportamiento", sostuvo. A continuación, McLaughlin habla de los derechos de las minorías en su país y el mundo, de la justicia social para los pueblos que han sido oprimidos y dominados históricamente, y de la lucha específica de las mujeres negras. ALAI: ¿Podrías explicarnos el concepto de "minorías" en relación a los derechos humanos de los pueblos y grupos sociales discriminados? AM: De acuerdo a la Ley Internacional, un grupo minoritario es cualquier grupo social que es dominado por otro grupo, aún cuando numéricamente es mayor, como fue el caso de los Africanos en Sud Africa, bajo la Ley de Apartheid. Si lo miramos en el ámbito global, vemos que debido a la globalización del capital y de la mano de obra, las sociedades son cada vez más diversas. Entonces, hace falta crear instrumentos en la ONU y organismos regionales, que reconozcan los derechos de los grupos minoritarios. Ello exige la cooperación local, regional e internacional para asegurar la adopción de estos instrumentos y su implementación en nuestras sociedades. Podemos tomar el ejemplo de Alemania, donde después de la segunda guerra mundial, se reclutó a gran número de turcos para reconstruir el país, y ahora ellos y sus descendientes son más del 10% de la población. Sin embargo, el gobierno Alemán no les reconoció el derecho de ciudadanía, ni a sus hijos nacidos allí, quienes hablaban alemán, crecieron en la cultura alemana, pero no tienen patria. Mediante un diálogo establecido a través de la ONU, ahora se ha tomado medidas para facilitarles el acceso a la ciudadanía. No se puede tener sectores enteros de la sociedad que sean excluidos de toda participación. La primera condición para generar conflictos es cuando la gente no participa en el discurso político, porque no existen bases para el cambio, como fue el caso en Sudáfrica. Entonces es fundamental que las sociedades se hagan más incluyentes, y el desafío para las próximas generaciones será cómo manejar la diversidad. Creo que a través de la educación, del diálogo y la cooperación, llegaremos a ver que tenemos más semejanzas que diferencias. La mayoría de pueblos del mundo desean la paz, vivir en armonía, y tener un nivel de vida decente. Eso no es posible si se promueve a algunos grupos y se oprime a otros. Hay recursos suficientes en el mundo para compartir entre todos/as; el conflicto surge cuando hay codicia. ALAI: En diversos países está ganando fuerza el concepto de "reparación" a los pueblos que han sufrido una opresión histórica, como los pueblos indígenas o los esclavos traídos de africa. ?quiénes podrían hacer esta reparación y en qué medida es factible? AM: Serían los gobiernos de cada país. En el mundo se han dado casos de indemnizaciones a los pueblos indígenas, a los internados en campos de concentración, por ejemplo. Y los pueblos negros también tienen derecho a la reparación. En el caso de los Estados Unidos, por ejemplo, ?cómo se podría compensar al pueblo negro por el traslado forzado de nuestros ancestros de su patria; por quitarles su idioma, sus familias, su cultura; por los más de 100 millones de personas que yacen en el fondo de océano debido a la enfermedad por las condiciones del transporte; por el trato inhumano y el trabajo gratuito? No existe una cifra monetaria. Y claro, los gobiernos dirían "no tenemos el dinero". ¡Aunque seguramente, el monto astronómico que Estado Unidos gasta en armas militares podría servir para ello! Entonces creo que una solución más realista es darles a estos pueblos la igualdad de oportunidades. Es más productivo para todas las partes que una reparación monetaria, con la cual la gente puede hacer lo que quiere, incluso cosas negativas. Pero tiene que existir la una o la otra. Considero que la "acción afirmativa" es una forma estructurada, institucionalizada de reparación positiva. Implica el acceso a la educación, el pago igual para trabajo igual, vivienda accesible y decente, entre otros. En América, todos/as queremos la igualdad de oportunidades en nuestras sociedades. ALAI ¿En Estados Unidos, cuál ha sido la experiencia de la "Acción afirmativa"? AM: Ha sido muy importante. Hace 30 años, antes de la acción afirmativa, aún teniendo una educación, cualificaciones, no podías conseguir un empleo decente. Teníamos mucha gente negra licenciada en derecho, con doctorados, que terminaban limpiando baños o trabajando en cocinas, porque las instituciones, universidades, negocios, aún las instituciones que se financiaban con nuestros impuestos, no nos contrataban, debido a la discriminación racial. Con la introducción de la acción afirmativa se elaboró una serie de leyes que reconocen que vivimos en una sociedad diversa; y obligan a las instituciones que se benefician de fondos públicos a reflejar esta diversidad en la contratación y oferta de sus servicios. Aún ahora existe la discriminación, pero la diferencia es que tenemos leyes que la castigan. No obstante, las fuerzas conservadoras ya no lo quieren. Además, alguna gente piensa que, si la gente negra tiene oportunidades iguales, ellos ya no las tendrán. Le llaman "discriminación invertida". Es como si la discriminación actual contra la gente negra fuera la norma, y hacer algo para cambiarla fuera malo. Es un pensamiento distorsionado. ALAI: ¿Cómo afecta a los pueblos negros de EE.UU. la actual situación económica y social, y qué relación tiene con la situación de los inmigrantes, que también son discriminados? AM: Lo que sucede en EE.UU. tiene relación con la globalización del capital y de la mano de obra. Las compañías transnacionales se relocalizan en países donde pueden contratar mano de obra barata; y la gente de otras partes del mundo, especialmente el Sur, vienen a EE.UU. para poder trabajar para alimentarse o para enviar dinero a sus familias. Entonces hay una situación de desplazamientos. Al mismo tiempo, el pueblo norteamericano se siente muy desilusionado con esta sociedad. Por lo general, nos criamos creyendo que si obteníamos una educación, o si nos calificábamos, conseguiríamos un empleo, y si nos comportábamos de manera responsable en el empleo, nos cuidarían. Pero ahora, personas que han estado empleadas desde hace años en una compañía, aún en instituciones públicas, se encuentran despedidas, sin preaviso, sin compensaciones. Esto ha causado mucha angustia, particularmente entre la gente mayor que no sabe si podrá trabajar de nuevo. La gente joven ya no espera tener el mismo nivel de vida de sus padres, a diferencia del pasado, cuando se consideraba que la generación siguiente viviría mejor. Una de las consecuencias es que haya una tendencia a culpar a los otros, a buscar chivos expiatorios entre los demás sectores sociales, y no ver que hay fuerzas invisibles que están tomando estas decisiones que afectan nuestras vidas. Entonces, ahora mucha gente culpa a los inmigrantes nuevos, sin tener en cuenta que, salvo los 3 o 4 millones de indígenas, toda la población de 270 millones de personas somos inmigrantes: ?voluntarios o involuntarios! Y también entre la población negra, hay gente que piensa que los inmigrantes están tomando sus empleos. Asimismo, entre la gente blanca se culpa a la "gente de color", que es un término que usamos para designar a quienes tienen una herencia cultural no europea. El pensamiento es, ¿porque debemos pagar impuestos para beneficiar a esa gente? Así, por ejemplo, en la Universidad de Nueva York, financiado por el estado y la municipalidad, siete de cada diez de los 250 mil estudiantes son de minorías -lo que refleja la composición de la población de Nueva York- y antes era gratuito para la población de la cuidad. Pero quienes tienen poder e influencia se oponen al uso de los fondos de los contribuyentes para esa gente, entonces influyen para reducir el presupuesto, aumentar los costos de inscripción y disminuir el número de estudiantes. ALAI: ¿Cuál es la situación específica de las mujeres negras en EE.UU.? ?cuáles son sus planteamientos dentro del movimiento de mujeres? AM: Cuando afirmamos que somos "mujeres negras" o, algunas decimos, "feministas negras", significa que pertenecemos a dos grupos culturales diferentes: a la cultura del pueblo de descendencia africana, y al grupo de las mujeres; pues aunque haya sido oprimida por el patriarcado, existe una cultura de mujeres, tenemos cosas en común. Significa que luchamos contra el racismo y el sexismo. A veces los hombres negros o las mujeres blancas nos preguntan: ¿Uds. son negras, o son mujeres? Somos ambas. No nos podemos partir en la mitad. Queremos derechos iguales para las minorías: la gente negra, y las mujeres. Nos conciernen todas las problemáticas: desarrollo económico, paz, derechos humanos; pues afectan la calidad de nuestras vidas, cómo practicamos nuestras culturas, nuestra salud y longevidad. No es solo una cuestión de nivel de vida, de tener dinero y cosas, de sobrevivencia. Tiene que ver con la calidad de la vida, la conciencia espiritual, el enriquecimiento cultural. ALAI ¿Cuáles son las principales diferencias entre el movimiento de mujeres negras y el de mujeres blancas? AM: Hay diferencias culturales. Todas llegamos a la mesa como mujeres, con historias diferentes, perspectivas políticas o religiosas diferentes, distintas prioridades de cambio en nuestras sociedades. Aún entre mujeres negras diferimos en nuestras prioridades. En Africa ahora, la gran prioridad es la paz. En Australia, el pueblo indígena, que es negro, tiene una gran lucha por la tierra. En EE.UU., nuestra lucha es por un trato igual. Pero todo esto tiene que ver con los objetivos universales de las mujeres: derechos humanos, paz y desarrollo. Y para tener cualquiera de ellos, debemos tenerlos todos. Cuando nos sentamos a la mesa con mujeres blancas, a veces nos dicen que ciertas cosas no son importantes. Necesitamos llegar a consensos como mujeres sobre cuáles son nuestras prioridades para el cambio. Muchas veces, mujeres de grupos diferentes no quieren trabajar juntas porque no tienen las mismas prioridades. Pero no, tenemos que respetar mutuamente nuestras prioridades y cooperar donde podamos. Significa que tenemos que respetar nuestras historias, experiencias, perspectivas, y apoyarnos las unas a las otras en las formas que sean posibles. No conseguimos el respeto cuando a nuestras interlocutoras decimos: las cosas son así, esto es lo que hay que hacer. El respeto se gana en el intercambio, en estar conscientes de las demás. Por supuesto, esto es reconocido en foros como la ONU, donde los gobiernos acuden a cooperar, formular leyes internacionales e instrumentos para que el mundo sea mejor. Y nosotras tenemos que hacer lo mismo, aunque la gente común no tiene los recursos para hacerlo. Necesitamos crear foros permanentes. Y debemos criar a nuestros/as hijos/as en esta óptica. Aún después de las guerras (que afectan principalmente a las mujeres y la niñez), la gente tiene que sentarse en la mesa a buscar soluciones. Así que es mejor que lleguemos a la mesa desde el inicio. Allí es donde las mujeres hemos hecho muchas contribuciones. Somos oprimidas, pero no hacemos la guerra para superarlo, sino que hemos buscado el diálogo, por ejemplo, con nuestros gobiernos, para efectuar cambios.
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