Solidarios en un mundo profundamente insolidario

20/05/2007
  • Español
  • English
  • Français
  • Deutsch
  • Português
  • Opinión
-A +A
Basta abrir los ojos o mejor abrir el corazón para ver y sentir que vivimos en un mundo profundamente insolidario, deshumanizado y que es una negación de la fraternidad. Cada día nos enfrentamos a esa insolidaridad. No podemos decir que somos solidarios, fraternos, si convivimos en "paz" con realidades brutalmente inhumanas. Veamos unos cuantos ejemplos:

Cada día vemos a los Niños y Niñas desnutridas con su cuerpecito tan frágil, con su dolorosa sonrisa. Cada día leemos en los periódicos o escuchamos en la radio casos de violaciones de Niñas y Niños, o de prostitución infantil, y cada día, cada noche, vemos a Niñas-Adolescentes inhalando pegamento u ofreciendo su ya destrozado cuerpito a la los voraces clientes...

Cada día vemos a los jóvenes esquineros, sin trabajo, que desperados y frustrados y sin alternativas positivas van pasando o mejor dicho van cayendo en la droga, en las pandillas. Cuantas veces la reacción es sólo de condena o de miedo.

Cada día los campesinos claman por su tierra, por créditos blandos, por un precio justo a los productos que han cosechado con tanto trabajo de toda la familia y cuya ganancia se llevan los intermediarios y los acaparadores. Y ahora son más golpeados por los productos subsidiados que entran por la puerta grande del TLC- TLC aprobado por los grandes y para los grandes a costa del Pueblo sencillo.

Cada día, si damos un salto más allá de nuestras fronteras, cada día oímos las noticias, vemos las fotos de los muertos y más muertos en Irak- fruto de esa guerra intervencionista hecha en nombre de la democracia, cruel máscara del imperio. Cada día lo oímos, lo vemos, y ya nos acostumbramos a ello y son como números, como escenas de una película que se apaga el televisor y ya no existe, como si fuera pura ficción.

Pero para nosotras-nosotros como cristianos no debería tener lugar esa pasividad esa indiferencia. El Dios verdadero, el Dios que se nos revela y se nos manifiesta en la Biblia, es el Dios que escucha el clamor del Pueblo oprimido por la esclavitud y opresión de Egipto (Éxodo 3), y por las esclavitudes y faraones de hoy día. Dios se revela Solidario, Liberador y que no acepta cultos, ni ofrendas con injusticia. El Culto que le agrada es compartir el pan con el hambriento, romper el yugo opresor (Isaías 58)

La encarnación de Dios en Jesús, es entrar en la Humanidad, como Pobre, solidario con los pobres y oprimidos. Jesús se presenta como ungido para Anunciar la Buena Noticia a los Pobres, la Liberación para los Oprimidos, la reconciliación en la justicia para los antiguos esclavos o excluidos (Lucas 4)

Y al ver a la multitud abandonada como ovejas sin pastor, se le conmueven las entrañas ( Marcos) y les comparte su palabra, el pan ,y les entrega su vida. Y la entrega luchando por la Justicia y la hermandad.

En la parábola del Buen Samaritano, Jesús nos muestra quien es en verdad solidario el que se conmueve y actúa como prójimo del caído en manos de ladrones y despojado y dejado medio muerto-como hoy está nuestro Pueblo. El sacerdote y el levita de la parábola, como a veces somos tantos cristianos, no fueron solidarios, pasaron de largo. Así muchas veces simplemente tomamos el otro lado del camino, o volteamos la cabeza para no ver al oprimido o simplemente decimos: pobrecitos, y seguimos nuestro camino, un camino insolidario, indiferente e inhumano.

Jesús nos invita a convertirnos, a cambiar y a ser en verdad prójimos, cercanos al caído, aunque sea desconocido, aunque sea de otra religión o de otro país (como los emigrantes). Nos llama a ser prójimos, ser solidarios, comprometidos con los demás, y cuando directamente poco podemos hacer como en la guerra contra Irak, que al menos sentimos el dolor hermano, por el hermano, hagamos conciencia, participemos en las protestas. Y en nuestro entorno, nos llama a luchar y sumarnos a las luchas justas y por la justicia con los campesinos, los Niños y Niñas y por los derechos fundamentales del Pueblo, como la salud, el agua, el salario justo.

Ese es nuestro desafío: Ser solidarios con Jesús y como Jesús, viendo, sintiendo y luchando por un mundo justo, fraterno. Como decía Don Pedro Casáldaliga, caminemos y luchemos juntos humanizando la Humanidad.

Fuente: Adital

- Arnaldo Zenteno S.J. Comunidades Eclesiales de Base (CEB) de Nicaragua
https://mail.alainet.org/es/articulo/121235
Donaciones
dossier-guerra.jpg
0001.jpg
alem554.jpg
alem553.jpg
photo_2021-05-17_11-30-23.jpg
portada552.jpg
dossier_poscovid_2.jpg
p-alai551.jpg
1
2
3
4
5
6
7
8
previous siguiente

Clasificado en

Suscribirse a America Latina en Movimiento - RSS